Como Coordinador del Grupo de DDHH y DIH del Ministerio de Defensa, es altamente satisfactorio, hoy que se celebra el día nacional de los DDHH, presentar un positivo balance en materia de profundización en la generación de cultura en materia de DDHH y DIH. Después de nueve años de trabajo en el área de DDHH en diferentes instancias dentro del Sector Defensa, he sido testigo del cambio profundo de los integrantes de la Fuerza militar y policial frente al tema.
Hoy, para nadie al interior de la Fuerza Pública es sorpresa ni motivo de discusión, el hecho de que nuestro bien intangible más preciado es la legitimidad. De la misma depende la credibilidad y el apoyo de quien siempre ha sido nuestra razón de ser y de existir; es decir la comunidad en general.
En los últimos cinco años la institución ha crecido en más de ciento veinte mil hombres, su distribución en el territorio nacional abarca hoy la totalidad de los municipios y muchos de los corregimientos. Nuestro contacto con la comunidad es permanente y la presión ofensiva contra el enemigo ha permitido que las operaciones tácticas pasaran de más o menos cuatro mil quinientos en el 2002 a más de doce mil en el 2006.
Sin embargo y ante este crecimiento operacional, uno podría pensar que el número de quejas y violaciones a los derechos humanos por parte de la Fuerza Pública subirían de manera rampante y la verdad, el panorama es muy diferente. Las denuncias por presuntas violaciones de DDHH en contra de miembros de la institución, han bajado de más o menos dos mil seiscientas en 1996, a novecientas setenta en el 2006. Es decir, una reducción de más del 60% de las quejas en los últimos 10 años.
Estos efectos favorables son resultado de varias reformas de carácter estructural en materia de capacitación, como fue la incorporación del Modelo Único Pedagógico para las Fuerzas Militares en todas sus escuelas de formación, generando una gradualidad en el estudio de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. La implementación de las pistas de DDHH y DIH en todos los Centros de Instrucción y Entrenamiento y el diseño de Reglas de Enfrentamiento, así como otras estrategias que aseguran un mejor y más adecuado control sobre la tropa en el terreno, son en parte, las razones que justifican este mejoramiento institucional.
A pesar de este adelanto, se han detectado problemas que inciden en la violación de DDHH e infracciones al DIH por parte de algunos miembros de la Institución. Es por ello que el Ministro de Defensa y el Alto Mando han desarrollado acciones y dictado políticas tendientes a mejorar el comportamiento de los hombres en el terreno y generar correctivos cuando haya lugar a los mismos. Los inspectores delegados a cada una de las siete Divisiones del Ejército han contribuido en el esclarecimiento de aquellos casos en donde se denuncia la presunta acción ilegal e ilegítima de integrantes de la Institución. Así mismo, al ser estos inspectores Coroneles de la más alta graduación, dependientes directos del Comandante del Ejército y del Inspector General de la Fuerza , se garantiza la transparencia e imparcialidad requeridas para tan delicada función.
De otro lado y como parte del compromiso institucional por los DDHH y el DIH, en el último año, el señor Ministro de Defensa Nacional ha expedido directivas con instrucciones claras y precisas que trazan de manera inequívoca el sendero que debemos seguir quienes tenemos la difícil pero noble labor de devolver la paz y la tranquilidad a quienes habitan en el territorio nacional. Entre otras directivas, podemos citar las siguientes: directiva 10 de junio de 2007 que busca prevenir los homicidios en persona protegida; directiva 13 de 2007 que regula la utilización de los Cooperantes en las operaciones militares; directiva 1 de 2007 que determina instrucciones especiales para la Fuerza Pública en relación con los retornos de población desplazada; y directiva 7 de 2007 que da instrucciones claras a la Fuerza Pública sobre su relación con las comunidades afrodescendientes.
Acciones como las mencionadas en estas líneas son sólo algunas de las ejecutorias y estrategias emprendidas por la Institución militar y policial en procura de mantener los más altos estándares de respeto por los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. El señor Ministro de Defensa y el Alto mando son conscientes de que la única manera de derrotar a quienes por tantos años han mantenido sumida a la población colombiana en esta confrontación es del lado de la legalidad y la legitimidad. Sabemos y necesitamos de la credibilidad y el compromiso de todos los colombianos para la obtención de la paz. De la mano de la ciudadanía, respetando y haciendo valer sus derechos lograremos la victoria que tanto anhelamos. |